Magnifica Humanitas
Muy buenos días, tardes o noches a todos, depende de cuando me estén leyendo. Como UD han podido leer en el título, voy a hacer una review de la primera encíclica del Papa Leon XIV, sobre la IA.
Pero esta review va a ser distinta, porque la voy a hacer ayudándome de otros artículos, opiniones y demás que se han publicado sobre la misma.
Alberto Olmos - Me da igual lo que opine el Papa sobre la IA
Este articulo viene bien para hablar de la primera mitad de la encíclica, está escrito por Alberto Olmos, que es un columnista que escribe de todo sin saber de nada (es lo que tiene tener que escribir 2 o 3 columnas a la semana). Aquí nos da su opinión sobre la encíclica, seguramente sin habérsela leido.
Todo para decir, en cuarenta mil palabras, lo mismo que Zapatero.
El bien es bueno, el mal, malo; los dueños de las empresas tecnológicas tienen demasiado poder. Démosle el poder al pueblo. Es decir, démoselo a un puñado de gente distinta, pero sin el menor talento.
Esto me ha parecido brutal. En la encíclica el Papa no para de abogar por que los Estados tengan un papel activo en la regulación de la IA, proteger a los pobres, garantizar derechos y toda la pesca.
El Estado no sabe darme una cita para renovar el DNI sin que parezca que estoy intentando comprar entradas para un concierto de Bad Bunny. Con esos antecedentes, entregarle además la gestión de la inteligencia artificial parece una apuesta tan sensata como poner a un mono a pilotar un avión.
Esto es lo que podemos deducir por los escolios entusiastas que se han sucedido en la prensa española, donde todos han encontrado que León XIV decía cosas muy bonitas en su encíclica, pues defendía lo bueno y se oponía a lo malo. Parece que, entre bit y bit, también ha habido ocasión en la carta romana para destilar otra idea deslumbrante: que la guerra es mala. No hagáis guerras. “Tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos”, escribe el pontífice. ¿Lo conseguiremos? ¿Conseguiremos las personas humanas permanecer profundamente humanas?>
Otro puntazo de Olmos, el papa no para de decir que hay que permanecer siendo “personas humanas”, que si dignidad, que si humanidad que si carta de los derechos humanos. Parece un burócrata de Bruselas, posiblemente lo más lejano a un humano que alguien pueda imaginar.
Simon Willison - Notes on Pope Leo XIV’s encyclical on AI
Continuamos con la segunda mitad, aquí León XIV deja de dar la matraca con los derechos humanos y comerle la polla a la socialdemocracia y se centra en criticar la IA. Me he decidido por usar este artículo de Simon Willison, que es un nerd con un blog donde escribe sobre tecnología. No da muchos comentarios, pero si pone algunos highlights.
Evidentemente el punto pachamámico no podía faltar
101 Ampliando la mirada al uso de la IA en nuestras sociedades, constatamos que ya está presente en procesos de decisión en todos los ámbitos y a diversos niveles: en la comunicación, la gestión y el control. Las ventajas en términos de eficiencia y las potencialidades de mejora de algunos servicios son evidentes; sin embargo, una adopción rápida y acrítica nos expone a diversos riesgos, como el de subestimar el impacto ambiental. Los actuales sistemas de IA requieren grandes cantidades de energía y agua, inciden de manera significativa en las emisiones de anhídrido carbónico y consumen recursos de manera intensiva. Con el aumento de la complejidad, sobre todo en los grandes modelos lingüísticos, crecen también las necesidades de potencia de cálculo y capacidad de almacenamiento, que se apoyan en un conjunto de máquinas, cables, centros de datos e infraestructuras consumidoras de energía. Por eso es esencial desarrollar soluciones tecnológicas más sostenibles para reducir el impacto sobre el medioambiente y cuidar nuestra Casa común.
Sabe Dios lo que significa la Casa común…
Esto no es falso. Los centros de datos consumen una barbaridad. Lo que es lamentable es la necesidad de tener que justificar cualquier avance tecnológico como una especie de pecado original ante una comisión de inquisidores medioambientales.
Dale a Pedro Sánchez el control de la IA
108 En efecto, como ocurre con todo gran avance tecnológico, la IA tiende a aumentar sobre todo el poder de quien ya dispone de recursos económicos, competencias y acceso a los datos. A la luz del bien común y del destino universal de los bienes, este fenómeno suscita seria preocupación: pequeños grupos muy influyentes pueden orientar informaciones y consumos, condicionar procesos democráticos e incidir en las dinámicas económicas en beneficio propio, contradiciendo la justicia social y la solidaridad entre los pueblos. Por eso es indispensable que el uso de la IA —sobre todo cuando involucra bienes públicos y derechos fundamentales— esté acompañado de criterios claros y controles efectivos, inspirados en la participación y la subsidiariedad; las comunidades y los cuerpos intermedios no pueden ser reducidos a destinatarios de decisiones tomadas en otros lugares, sino que deben poder contribuir al discernimiento y a la vigilancia.
La preocupación de fondo es razonable: quien controla los datos y la infraestructura acumula poder. Pero la solución que da me hace pensar que es peor el remedio que la enfermedad.
Comentario de Jose María Bellido Morillas, el troll de Andújar
Está escrita por gente que sólo lee encíclicas, por papimaníacos que dan más vueltas a los Decretos que a los Evangelios, y se queda a medias de todo. León XIV es un Papa genérico de banco de imágenes y, si esta encíclica no la ha hecho una IA, lo parece. Prefiero mil veces el delirio carca de Clemente XIII o el delirio progre de Francisco a leer este tofu de cinco capítulos que no hace más que refreír lo que ya sabíamos sin aportar nada.
Conclusión
Si a Pilar Alegría le parece bien lo que has escrito, es que lo has hecho muy mal.

